sábado, 10 de marzo de 2012

τρία

Me gire lentamente esperando que no se notara en mis movimientos el temor que se había apoderado de mi ser. En cuanto voltee completamente pude observarlo con mas detenimiento, así como estaba, en todo su poderío; una altura de 3 metros con un cuerpo que recordaba la forma humana que no era musculoso, mas bien delgado pero con todos los músculos marcados; su piel carbonizada dejaba notar pequeños retazos de color cobre con marcas blancas por todo el cuerpo formando diseños extraños; un rostro lobunezco con dientes grandes y afilados que ocupan la mitad de su cara y unos ojos negros, con pupilas como de felino, rojas como el fuego; unas orejas desgarradas y un cabello negro alborotado.

Pero lo mas impresionante eran sus alas, no eran las alas que yo esperaría ver en un demonio. Alas como de murciélago hechas de una piel del mismo color que el cuerpo, pero estas eran diferentes ya que tenían parches de plumas por todos lados y, al igual que el resto de él, algunas plumas estaban quemadas mientras que otras se veían blancas, puras por así decirlo y algunas mas estaban manchadas de lo que parecía sangre.

Mientras que yo examinaba su cuerpo me iba calmando lentamente y él cambiaba su rostro de ferocidad por uno de engreimiento.

-Muy bien, te concedere este tu primer deseo- empezó a hablar con voz profunda y maliciosa-pero con esto queda sellado nuestro trato, me habían dicho que jugar contigo seria divertido, pero no pensé que lo seria tanto. No te preocupes, al final te tendré en mis manos para hacer de ti lo que debes hacer.

viernes, 9 de marzo de 2012

δυο

-Me tomas por un tonto? Pides cosas imposibles.

-Eso quiere decir que entonces no tendrás mi alma ni la de todas las personas que te entregaría, me parece bien - Conteste dandome vuelta, en parte para demostrar que no me importaba que no pudiera y en una parte mayor para ocultar el miedo que se apodero de mi al verlo estirado de esa manera.

Un segundo bramido resonó a través de la habitación haciendo que mi cuerpo temblara, yo siempre había declarado que no temía a nada y muchas veces mi rostro inexpresivo y mi falta de emociones me había acarreado problemas, pero el escuchar a un demonio enojado gritar su frustacion, no solo una ves sino dos, era algo que dudo que cualquier persona soportaria impávido.

-Date vuelta y enfrenta el juicio que traigo para ti-me llamo

jueves, 8 de marzo de 2012

El inicio

Un demonio se acerco a mi y me ofreció un trato, mi alma por tres deseos cualesquiera, mientras me sonreía de manera picara. El sabia que yo aceptaría, porque me había vigilado por un tiempo y sabia que yo era ambicioso. Le hice un contraoferta, puesto que no quería vender mi alma le ofrecí un trato, por cada alma que yo le diera en sacrificio el me cumpliria un deseo, después de pensarlo un tiempo decidió que mi alma tenia mas valor que la de cuantos le pudiera dar, que aceptaba el trato pero que yo terminaria entregando mi alma a él. Me sentí curioso al saber que mi alma valía mas que cualquier numero de almas que yo entregara, así que decidí hacer otro trato, mi alma a cambio de 5 deseos, un deseo extra por cada alma que sacrificara, y que solo hasta que yo usara todos mis deseos me llevaría.

Eso pareció alegrarlo y decidió aceptar.

-Cual es tu primer deseo?-pregunto con ansiedad.

-Deseo conocer el pensamiento de la persona que yo desee, sin importar que este cerca o lejos de mi físicamente, humano o animal, vivo o muerto, de este mundo o de otro, aun en contra de su voluntad-dije resuelto a ver cuan lejos podía llegar su poder.